Después de aquella noche del mar lleve a Jack a casa. El me miro y me dio las gracias acto seguido se metió en su portal. Pasaron varias semanas hasta que volví a ver a Jack, durante ese tiempo iba cada día a su casa a llamarle pero no estaba nadie. Y cuando estaba su madre me decía que estaba en la cama y no quería visitas. Durante esas semanas Nina y yo comenzamos a tener miedo. Jack nunca había estado así y no sabíamos como podíamos hacer para que superara todo ese dolor sin caer en la desesperación. Pasaron fechas importantes, noche buena, navidad, año nuevo y seguimos sin tener noticias de Jack. La tarde de año nuevo me cruce con su padre y le pregunte por el.
-Disculpa, que tal esta Jack?
+Oh, si, hola Robert... Está recuperándose creo que necesita más tiempo.
-Pero que le ha pasado, acaso ha pasado algo que ni Nina ni yo sepamos..?
En ese momento su padre me miro fijamente a los ojos. Y entonces pude ver el rostro de tristeza de un padre que estaba luchando por recuperar a su hijo. De un padre dolido, triste y que necesitaba recuperar a Jack. En ese momento creí entender lo que pasó. Asi que decidi abrazar a su padre como si fuera al mismisimo Jack y en medio del abrazo mientras lagrimas recorrian mi mejilla escuche la voz temblorosa de su padre.
+Robert... Jack está enfermo.
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