martes, 18 de agosto de 2015

Confesion V

Un buen amigo se lamentaba el otro día por no tener a su novia cerca de casa para abrazarla. Se quejaba de que ella esta en una ciudad lejana en verano y que no podía esperar hasta septiembre para abrazarla. Que quería tener esa sensación de tenerla cerca, y de abrazarla y de saber que no se va a la cama solo...

Yo le mire y le dije que al menos el lo tenia o lo iba a tener a ciencia cierta. Además le dije que yo nunca había dormido con nadie que yo no sabia lo que era un beso con un te quiero de antemano. Que yo no sabia lo que era tener a alguien que te esperase en casa para decirte que todo va a ir bien.

No se lo dije triste. Se lo dije resignado por que aquellos que me leéis he aprendido a amar más cosas. Amo a mis amigos amo a mi familia y sobre todo en este año tan convulso estoy aprendiendo a amarme a mi mismo. Aprendiendo a que llorar es necesario y que siempre necesitamos caernos para aprender a levantarnos. Se que hay un vacío que no puedo llenar pero se que llegará y solo dios sabe cuanto daría por que llegase como yo lo deseo pero eso no depende de mi.

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