El sol se cuela por las rendijas de la persiana es domingo por la mañana y la noche hace rato que se ha marchado. Me levanto de la cama y la veo tumbada apoyando su frágil rostro en la almohada. Con sus labios carnosos y su pelo alborotado. Tan solo una fina sabana cubre su piel y tan solo unos ínfimos rayos de luz la bañan. Todo parece perfecto, no necesito más. El dinero, la fama, la gloria.. Hace tiempo que un hombre como yo mando todo a la mierda. Ahora tan solo la necesito a ella, necesito su voz, son sonrisa su irresistible forma de exhalar el humo. Su insoportable forma de sacarme de quicio. Necesito tanto de ella que a veces me acojona. Estoy mirándola desde la mesa mientras le hago una foto y todavía alucino más con su belleza. Sus lunares sus remolinos en el pelo. No tengo si quiera palabras para describirlo..
Y así es no tengo palabras por que no existe. Tan solo me visita esta imagen en sueños o en tardes de lluvia. Una imagen que rellena el vacío cuando cierro los ojos. A veces incluso deseando que al despertar todo quede así. No es ninguna chica en concreto la de esta imagen pero es la única especial.
Esperando que tan solo por una vez pueda decir te quiero cuando debo y oírlo cuando quiera.
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