lunes, 2 de mayo de 2016

La mirada de un poeta que hace tiempo dejo de ser adolescente.


Sueño contigo, vienes me mueles me muerdes me arrancas todo lo que tengo y te vas.
Yo me quedo sangrando herido pero no muerto
por que tu te has encargado de dejarme un último hilo de vida.
Me lamo las heridas me las coso y me tomo mi tiempo delante del espejo para no olvidarme de ellas.
Pasa el tiempo mis heridas ya han cicatrizado aun que han dejado una buena marca.
Vuelvo a soñar contigo, y vuelves a mis pensamientos y de nuevo destrozas todo cuanto pensaba
remueves todo, arrancas muerdes y saboreas cada fragmento de mi que te quedas.
Pero decides nuevamente dejarme con ese último aliento para poder volver a salir con vida.
Otra vez toca coserse las heridas, esta vez lo hago con un vaso de vodka al lado ya no es igual que la primera vez.
Volviste una y otra vez y a cada vez que venias aun que me dejaras herido cada vez dolía menos.
Pero llegada una ocasión decidí cambiar de planes.
Oí tus pasos, pensabas que de nuevo no estaría preparado, pero si lo estoy, soy yo ahora quien te muerde
quien te hace daño soy yo quien se queda con fragmentos de ti ahora soy yo quien utiliza todo el dolor para hacerte pagar por ello. Pero sin embargo tu no lloras, tu sonries. Por fin alguien te ha plantado cara por fin alguien te ha dado respuesta a tus preguntas. Decido parar, te dejo malherida pero no lo suficiente. Vuelvo al espejo y me veo, no soy el mismo. Todo ha cambiado ahora soy como tú, lo has logrado. Decido volver a la habitación y te empiezo a coser las heridas aun con sangre en mis labios y manos. Ni si quiera te miro, solo te curo cada una de las heridas, y de repente una lagrima cae en el dorso de mi mano.Tu cazadora de poetas estas cayendote, estas derrumbandote, ahora que te han herido, ahora que te sientes vulnerable, ahora que quieres a poetas que te revienten la piel, ahora es cuando estas debil, ahora eres fragil. Oh mi dulce cazadora cada vez que me mordiste me enseñaste algo. Cada vez que me arañaste me dejabas constancia de todo lo que sentías. Y es ahora en este preciso instante cuando, mientras tu lloras y yo te curo las heridas, nos damos cuenta de que somos iguales.
Te miro fijamente cazadora la respuesta que buscas está en mi mirada, hay fuego,hay odio, hay ira, hay deseo, hay miedo. Es la mirada de alguien que sabe que tiene mucho perder pero que se ve convencido de ganar. Es la mirada de un poeta que hace tiempo dejo de ser adolescente.

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