lunes, 9 de mayo de 2016

Silencio.


Hoy vengo aquí de nuevo, sin careta ni coraza. Hoy me siento de nuevo delante del ordenador tratando de buscar las palabras pero se me escapan de entre los dedos. Todo es difuso ahora mismo. Hay una neblina que me impide pensar con claridad.

Pasan las horas y mi folio sigue en blanco, empiezo a escribir y borro una y otra vez, no consigo hallar las palabras necesarias. Me acerco a la ventana y miro al cielo buscando respuestas. En la calle solo se oye el mecer de los arboles por el viento. El resto todo está en silencio.

Entonces descubro la primera palabra ... SILENCIO. Por que es todo cuanto necesito, silencio, pero no un silencio cualquiera sino un silencio en concreto. Ese silencio que solo ocurre entre besos en una noche de verano. Ese silencio que dura un suspiro y a la vez es eterno. Ese silencio que me dejaría mirarte a los ojos y bañarme en ellos. Y así naufragar en el océano de tu mente. Ese basto océano sin grandes islas o grandes barcos.

Quiero ir allí Eva, perderme, ir a la deriva tan solo buscando esa remota isla en la que no dejas a nadie estar por mucho tiempo. Quiero sentarme en la arena y escribir mirando a la inmensidad de tu interior. Dejar que me mojen tus tormentas y que me golpeen tus olas. Eva ya no soy marinero novato. En mi cara y en mi cuerpo ya hay cicatrices que te lo demuestran, así que no te preocupes por mi Eva y libera las tempestades y huracanes que desees. Yo sabré salir de todos ellos con vida. Poco a poco haré de tu playa mi casa y mi hogar. No te darás cuenta, no será ni rápido ni fácil, pero quien dijo que buscar a la más bella de las sirenas lo fuera.

Todo esto ocurrirá en ese silencio. Te desnudaré y te romperé en pedazos sentirás un golpe en el estómago y en el corazón. Y todo será por que por primera vez verás los ojos de aquel que es capaz de matar y morir por ti. Serás capaz de ver una mirada que intenta buscar tus rompe cabezas y resolverlos. Verás la mirada de un loco, pero de un loco genialmente loco. Pero ante todo verás la mirada de quien por un tiempo perdió todo. Incluso la fe en si mismo, pero que tras recoger y reconstruir cada pedazo de si mismo ahora ha resurgido como un cazador sin miedo a nada. Eva dejame tu mano, dejame posarla en mis heridas, son profundas pero ya van cicatrizando, tranquila no duelen, de hecho les he cogido cariño. Eva me pides que te reviente la piel, y cariño yo no soy de esos. No te reventaré la piel, por que la piel se cura muy rápido. Tan solo resquebrajaré tus adentros y cuando vayas a caerte te recogeré y te ayudaré a crecer de nuevo.


No es casualidad del destino Eva, que mis heridas este cosidas con el color de tus ojos.

   

lunes, 2 de mayo de 2016

La mirada de un poeta que hace tiempo dejo de ser adolescente.


Sueño contigo, vienes me mueles me muerdes me arrancas todo lo que tengo y te vas.
Yo me quedo sangrando herido pero no muerto
por que tu te has encargado de dejarme un último hilo de vida.
Me lamo las heridas me las coso y me tomo mi tiempo delante del espejo para no olvidarme de ellas.
Pasa el tiempo mis heridas ya han cicatrizado aun que han dejado una buena marca.
Vuelvo a soñar contigo, y vuelves a mis pensamientos y de nuevo destrozas todo cuanto pensaba
remueves todo, arrancas muerdes y saboreas cada fragmento de mi que te quedas.
Pero decides nuevamente dejarme con ese último aliento para poder volver a salir con vida.
Otra vez toca coserse las heridas, esta vez lo hago con un vaso de vodka al lado ya no es igual que la primera vez.
Volviste una y otra vez y a cada vez que venias aun que me dejaras herido cada vez dolía menos.
Pero llegada una ocasión decidí cambiar de planes.
Oí tus pasos, pensabas que de nuevo no estaría preparado, pero si lo estoy, soy yo ahora quien te muerde
quien te hace daño soy yo quien se queda con fragmentos de ti ahora soy yo quien utiliza todo el dolor para hacerte pagar por ello. Pero sin embargo tu no lloras, tu sonries. Por fin alguien te ha plantado cara por fin alguien te ha dado respuesta a tus preguntas. Decido parar, te dejo malherida pero no lo suficiente. Vuelvo al espejo y me veo, no soy el mismo. Todo ha cambiado ahora soy como tú, lo has logrado. Decido volver a la habitación y te empiezo a coser las heridas aun con sangre en mis labios y manos. Ni si quiera te miro, solo te curo cada una de las heridas, y de repente una lagrima cae en el dorso de mi mano.Tu cazadora de poetas estas cayendote, estas derrumbandote, ahora que te han herido, ahora que te sientes vulnerable, ahora que quieres a poetas que te revienten la piel, ahora es cuando estas debil, ahora eres fragil. Oh mi dulce cazadora cada vez que me mordiste me enseñaste algo. Cada vez que me arañaste me dejabas constancia de todo lo que sentías. Y es ahora en este preciso instante cuando, mientras tu lloras y yo te curo las heridas, nos damos cuenta de que somos iguales.
Te miro fijamente cazadora la respuesta que buscas está en mi mirada, hay fuego,hay odio, hay ira, hay deseo, hay miedo. Es la mirada de alguien que sabe que tiene mucho perder pero que se ve convencido de ganar. Es la mirada de un poeta que hace tiempo dejo de ser adolescente.

lunes, 25 de abril de 2016

Sabes

Sabes, te he vuelto a leer.

Y me he vuelto dar cuenta de que eres alguien especial. No me malinterpretes nunca pensé que no lo fueses pero oye, siempre es bonito recordar, ¿no crees?

Muchas veces quiero llamarte para preguntarte como te va todo, para saber como estas. Para en definitiva escucharte y saber que va todo bien por alli. También me apetece, en numerosas ocasiones, llamarte para tan solo decirte todas las cosas que me están pasando ahora.

Una vez me dijiste que era muy romantico escribir un blog cada dia durante 3 años. Y bueno hoy me he dado cuenta de que te tenía muy disgustada. O bueno eso creo.

Es tarde, y tengo un batiburrillo de pensamientos y sentimientos en mi cabeza y estómago. Pero en fin, venía aqui para decirte que no te he olvidado. Que nunca podré hacerlo del todo y.. ¿sabes qué?

Te he vuelto a leer, o mejor dicho, nunca dejé de hacerlo.

Hoy.

Estoy aqui, lejos volando. A veces no me creo que esto no sea un sueño. Y que sea real.
Estoy viviendo la experiencia más maravillosa de mi vida. Disfrutando cada segundo viajando. Conociendo mundo y personas. Saboreando nuevos sabores, oliendo nuevos olores e incluso recordando coas ya olvidadas de mi mismo. Hoy puedo asegurar que me conozco mejor y que he difuminado más aun mis limites. La felicidad es algo transitorio o eso dicen. En mi caso es la estación del año actual, y me encanta.

lunes, 1 de febrero de 2016

B.

Es curioso. Al final tenia yo razón y tu eras un espejismo. Era extraño ver una mirada diferente entre todo este caos. Era demasiado inusual ver una flor en este desolado paramo.

Espero que te vaya bien, que encuentres el amor, ese que me dijiste que no ibas a dejar de tener por mi jamás y que veo que ya ha pasado a segundo plano. No te culpo de nada, no supe ser lo que necesitabas no supe retenerte o quizas simplemente no era ni es nuestro momento.

Ahora se feliz. Vuela alto que puedes. Sal de aqui rapido pues en este hoyo ya no hay mas que escombros. Sonrie a menudo estas preciosa cuando lo haces. No discutas mucho con tus padres, y si lo haces rrspira hondo que todo irá a mejor. Ama intensamente todo lo que hagas, y vive cada segundo. No te ates a nada no te ates a nadie.

En fin. Sabes que lo que siento es verdad y por ello aun conservo la quizás absurda idea de que algun dia podré enseñarte el cielo estrellado de Madrid. Y mirarte maquillarte en el espejo asombrado de lo preciosa que eres.

No diré adiós no me gustan las despedidas ni a ti las sorpresas.

Alex.

lunes, 25 de enero de 2016

Reflexiones.

Que somos.

Actos, consecuencias, reproches, reconciliaciones, separaciones...

Sonreir, mirar, sentir, llorar, ocultar, vivir...

Somos algo más que esbozos de algo que queremos ser?

No es acaso la realizacion lo que buscamos, la evolucion en definitiva?

Y si es asi. Todos los organismos que evolucionan terminan en una última fase.

Autodestrucción.

Está el ser humano en esa fase?

Acaso no llora, no sonrie y no siente como antaño. Acaso los avances en el conocimiento no nos llevan a la más profunda de las dudas?

Y no es cierto, que si todo lo rigen los números, entonces como se dice sobre las matemáticas, a más se aprende sobre ellas más se sabe cuanto se desconoce?

No nos llevará el ansia de saber y de conocimiento a la autodestruccion?

No somos, sino nosotros mismos la causa y motivo de todos los problemas de un planeta que lleva milenios estando aqui sin nosotros?

No llegamos entonces a la conclusión de que un cambio en el ser humano se acerca? No es entonces cuando se os presenta como obvio el paso a la ambición por trascender. Y en ese momento pasar a sentir que este mundo, material, no es tan solo la via de formación para algo superior a todo lo anteriormente mencionado.

"Reflexiones de un insomne"



jueves, 31 de diciembre de 2015

Mendigo.

En su fachada Jack era imponente. Un joven de buena planta con buenos modales y gran palabrería. Tenia un don para caer bien y resultar de agrado a la gente. Era educado y gentil además valoraba a las buenas personas más que el dinero o los bienes materiales. Jack parecia tenerlo todo pero en verdad Jack tenia bastante menos..

Jack mendigaba por amor. Tenia un corazón herido que sangraba por todas partes y que necesitaba algo diferente y el lo buscaba en cada persona que encontraba. Tan solo necesitaba sentirse querido una vez plenamente. Aun que fuera cuestión de segundos pero él pedía a la vida el sentir esa sensación. Mas no lograba albergarla en su corazón y cada vez el vacío se hacia más y más intenso.

Jack suplía eso con mentalizarse en aquello que sabia que era bueno. Estudios artes deporte y trato con las personas. Todo eso eran sus tapaderas para con el resto del mundo. Nada le hacia sentirse lleno pero al menos eso le hacia sentirse valido como persona. 

Sin embargo unos pocos habíamos sido capaces de ver aquel gesto. Ese de cuando se giraba para irse solo a casa. Ese que ponía cuando se quedaba en la barra esperándonos ... Esa mirada que emanaba tristeza y soledad.
La mirada de un hombre que tenia tanto amor que dar que le dolía no darlo.