miércoles, 29 de julio de 2015

Pueblo

A menudo pienso en el tiempo que tenemos y en el que nos queda. En lo que soy, en lo que quería ser, y en lo que puedo llegar a ser. La realidad da guantazos sin piedad y estos meses han sido varios de esos.

Quizás no necesite más que esto. Mi casa mi pueblo montaña tranquilidad. Olor a pan por la mañana al ir al forn, olor a hierba mojada en la pradera tras una de las típicas tormentas de verano.

El pueblo da esas cosas, da tranquilidad para leer un libro escuchar musica y pensar en las cosas. Que una vez vistas desde la tranquilidad todo parece mucho más mundano.

La segunda quincena de agosto esperó tener alguna buena noticia hasta entonces descanso.

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